martes, 3 de septiembre de 2013
Conseguir la felicidad: Meditación budista
El profesor Richard Davidson, del Laboratorio de Neurociencia Afectiva de la Universidad de Wisconsin, lidera desde los años 90, un equipo de investigadores que trabajan en colaboración con el Dalai Lama y otros monjes budistas experimentados en el arte de la meditación. En 1992 el Dalai Lama invitó al doctor Davidson a su casa en la India, para proponer al investigador, que llevaba largo tiempo estudiando el comportamiento cerebral, un estudio del cerebro de los monjes budistas de su comunidad, ya que éstos cuentan con una tradición de 2,500 años de antigüedad en la investigación de la mente, y la forma de superar, mediante meditación y recogimiento, nuestras tendencias humanas hacia las emociones destructivas por encima de la felicidad, consiguiendo alejar los pensamientos negativos y concentrándose sólo en los positivos.
En las investigaciones se prestaron como voluntarios ocho de los monjes con mayor experiencia en meditación. Entre ellos se encontraba Mathieu Ricard, biólogo molecular francés que dejó su carrera para seguir el budismo en un monasterio nepalí, y que actualmente es asesor del Dalai Lama. Todos estos monjes habían practicado la introspección y contemplación durante un tiempo estimado de 10.000 a 50.000 horas, y entre 15 y 40 años.
El grupo de control lo formaban 10 estudiantes sin experiencia previa a los que instaron a dedicar una semana de entrenamiento en la meditación.
Colocaron una red con 256 sensores eléctricos en la cabeza de los monjes y de los voluntarios y se les animó a meditar durante un rato.
Los datos registrados por la red de sensores en los monjes budistas fueron impresionantes. Durante la meditación, los monjes conseguían sincronizar un número de neuronas muy elevado. Y la amplitud de las ondas gamma, asociadas con la capacidad para prestar atención, la concentración y el aprendizaje, fueron las mayores de la historia registradas en un contexto no patológico, como indican los resultados del artículo publicados en la revista 'Proceedings of the National Academy of Sciences': http://www.pnas.org/content/101/46/16369.long
Así pues se descubrió que los monjes budistas que llevan largo tiempo practicando meditación, presentan una gran actividad en la corteza prefrontal izquierda del cerebro, que corresponde al área asociada con la felicidad, la alegría y el entusiasmo.
Esta zona está también más activa en aquellos que tienen un carácter optimista y poco ansioso. En cambio quienes tienen mayor tendencia a la ansiedad, el miedo y la depresión, tienen un nivel de actividad mayor en la corteza prefrontal derecha.
Por lo tanto se ha concluido en que la relación entre el córtex izquierdo y el derecho del cerebro puede ser medida y la relación entre ambas sirve para representar el temperamento de una persona.
Los monjes que llevan meditando largo tiempo registran una actividad inusualmente alta en su lado izquierdo cerebral .
A pesar de todo, el Dalai Lama no cree que los científicos puedan explicar el nirvana, es decir, la comprensión profunda de la naturaleza de la mente.
Hace unos años se consideraba que las conexiones neuronales se fijaban cuando somos bebés y no variaban durante la edad adulta. Hoy en día, multitud de estudios han permitido observar cambios en las conexiones neuronales durante la madurez, y se ha comenzado a hablar de que el cerebro no es estático, y de su "neuroplasticidad", es decir, el desarrollo cerebral durante la edad adulta.
A los monjes budistas la meditación les permite alcanzar niveles de consciencia inusuales gracias a la creación de nuevas conexiones neuronales.
Por lo tanto la felicidad se puede aprender, desarrollar, entrenar, mantener en forma y alcanzar. Podemos fortalecer los circuitos cerebrales asociados con la felicidad y el comportamiento positivo. Podemos generar nuestra propia felicidad. Esto requiere práctica en la meditación, junto con disciplina y entrenamiento mental, para cambiar el modo de trabajar del cerebro y llevarlo a estados emocionales positivos, calma y la máxima felicidad posible, incluso ante situaciones perturbadoras.
La llamada Neurociencia Contemplativa no es un proyecto acerca de la religión, sino sobre la actividad mental. Puede ser practicada por cualquier persona. Y se utiliza ya en tratamientos para afecciones tan diversas como la depresión y el dolor crónico.
Vídeos Estudios científicos de Richard Davidson
Meditación y cerebro: Monjes budistas
http://www.youtube.com/watch?v=hwkP9zmoa-4
Meditación y aprendizaje
http://www.youtube.com/watch?v=aZDkgQAZJhg
Los científicos de la Universidad de Wisconsin llevan años estudiando el cerebro de Mathieu Ricard, uno de los monjes budistas del experimento inicial, declarado el hombre más feliz del planeta.
Sus resultados fueron comparados con los obtenidos en cientos de voluntarios cuya felicidad fue clasificada en niveles que iban de – 0.3 (muy infeliz) a +0.3 (muy feliz). Matthieu Ricard logró +0.45, desbordando los límites previstos en el estudio, superando todos los registros anteriores y ganándose un título de "el hombre más feliz de la tierra".
Artículo Matthieu Ricard: Declarado el hombre más feliz del planeta
http://www.elmundo.es/suplementos/magazine/2007/395/1176906666.html
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